Archivos diarios: 11 febrero, 2009
Comunidad blogwowera en expansión
Grande es la villa der señó (no sé cual pero debe ser uno mu rico), y la blogesfera (palabro muy usado) cada vez es más amplia y grande. Desde sitios humildes en los que cada uno expone sus quehaceres por Azeroth y Draenor, otros que tratan de aportar cosas nuevas al mundillo wowero (debí haber hecho © con la expresión en su momento y ahora viviría del cuento), otros que cogen las noticias de un lado, las lavan y las ponen de nuevo en el suyo como propias (todos tomamos referencias pero hay que tener un poco de vista) y otros tantísimos que simplemente conviven en paz con todos los animalitos del bosque (entre los que me incluyo).
Esta vez traigo nuevos compañeros de blogroll, que pasan a engrosar la lista de los ya conocidos…
- Dispara y corre!: Gomenio se pone las pilas y nos presenta este nuevo y bien cuidado blog para cazadores. ¡Porque nosotros lo valemos!
- Batería de maná: Mirlotus, con una cabecera bastante Bleacheada, nos trae sus vivencias desde el punto de visto de un sacerdote de las sombras.
- Jedelwey: Otro blog de manos de un cazador “manco” como él mismo se denomina. ¿Quién? Pues el propio Jedelwey.
¡Bienvenidos a los nuevos, saludos a los que están, gruñidos a los que se lo curran poco y ánimo a los que andan decaídos!
Eso no es un Deaznait
Tras esta pausa posteadora no voluntaria, vuelvo a la carga para comentar y mencionar un nuevo atropello público, una falta de moralidad y de imagen total. Vamos, hablemos de gente que no tiene ni idea… de hacerse un Caballero de la Muerte (o como dicen en algunos cojonud… buenos traductores, Muerte de Caballero).
Este tema no trata de talentos, daño por segundo o empalmes y chorreos varios vía Recount con dicha clase. Va del palo “eso no es un Death Knight“, o como muchos lo decimos rápidamente, un DK.
Cada clase tiene sus rasgos, sus características, sus “tópicos” por decirlo de alguna forma. Los sacerdotes van echando luces o van convertidos en sombra, los brujos se pueden convertir en demonio (incluso las tías pueden ser por un momento bien machotes y cuadrados, /clap Blizzard), los cazadores se ponen en modo Chuck Norris, y así podría dar claves de cada clase, que no es el caso.
Cuando elegimos en la pantalla de creación de personaje, elegimos lo que nos va a representar durante X tiempo y niveles, y normalmente solemos coger algo o que nos gusta o con lo que estamos agusto visualmente. Raros son los gnomos de pelo rosa, las no-muertas de cara despellejada o los enanos sin bigote. ¿Por qué? Sencillamente porque SON HORRIBLES. Y automáticamente se nos viene el pensamiento de “está mal hecho, no gusta”.
Y para los que nos gusta que todo tenga un cierto sentido y “encaje” en historia y demás… Pues crispa.
Con el tema de los novedosos DK pasa una cosa: la gente no sabe creárselos.
No hay mas que echar un ojo a lo que son. Ni más ni menos que personajes que han muerto y han sido revividos por el Rey Exánime. Muerto. La propia introducción te lo dice: una vez fuiste un héroe que intentó algo pero no lo consiguió y cayó. Más o menos lo que le ocurrió a éste personaje.
La palabra muerte significa algo, no simplemente que se le pongan 2 bombillas en los ojos. La piel se degrada y el personaje en sí gana una apariencia más cadavérica y temible (en el caso de los no-muertos poco cambio hay, la verdad). Por favor, ¡que incluso hay texturas y apariencias nuevas a posta para esta clase!.
Pues bien, no uno ni dos hay con piel perfecta, la Clínica Exánime Dermoestética hace maravillas, sobre todo con elfas y demás “guapuras” del juego.
Sinceramente creo que esto se debe a que la gente no ha estado mas de 1 minuto en la pantalla de creación una vez seleccionada la casilla de dicha clase, porque si avanzamos en el cursor de “rostro” cuando lo estamos creando, llega un punto que cambia a una cara bastante más demacrada que las normales, y entonces si pulsamos en “tono de piel” nos aparecen las especiales para DK.
No hay muchas, pero sí las suficientes para que podamos ir con nuestro nuevo personaje dejando claro lo que somos, no un milindres más con lentillas fluorescentes. Así pasa que de lejos no sabes si es un DK, un paladín, un guerrero o un butanero, al ser todos los sets de placas tan parecidos en Rasganorte.
Por supuesto entra en juego el gusto de cada uno, que pueda decir “ay no, que no me gusta que mi elfa Chuminita tenga la piel oscura o de muerta fea“. Pues bueno, vale, partiendo de la base de que HA ESTADO MUERTA, dejémoslo ahí; pero para mí eso no es un DK. Si quieres un personaje guapísimo en un mundo de batallas, vete a los Final Fantasy, al Lineage o cualquier otro donde la mayor concentración de polígonos está en el pecho y trasero (uy qué fino) de las féminas (que es en lo único que se diferencian de los personajes masculinos) o simplemente hazte otra clase. Es como si alguien se sube un guerrero y dice que no le gusta llevar escudo. Pues nada colega, creo que te has confundido un poco de objetivo…
Todo esto viene como reflexión ante la avalancha de Deaznaits que hay. O mejor dicho de “Caballeros de la muerte de palo”, amén de las mil clases que ahora pueden llevar 2 coletas cual animadora tontita o que prácticamente todos los humanos tienen ahora pelos DragonBalleros (si te descuidas, ¡hasta su Rey!).
¡Por favor, crearos BIEN un personaje! Al menos de cara al resto de usuarios…








